La panza es primero (1972)

3.5

Hace varios años, alrededor del 2009, cuando cursaba primero de secundaria, comencé a indagar más a fondo en el gigantesco librero polvoriento de mi casa, del cual solo había explorado las primeras filas durante mi infancia. Tras esas gordas enciclopedias, había libros pequeños, flacos y coloridos de un autor mexicano llamado Rius.

¿Quien es Rius? Eduardo del Río es un intelectual mexicano y caricaturista que ha colaborado en varios periódicos, ha sido galardonado como periodista y por la UNICEF, y ha sido siempre un fuerte crítico del capitalismo, del imperialismo, del consumismo, de la religión… en fin, es el epítome de lo que hoy estúpidamente conocemos como “chairo” para demeritar el pensamiento de izquierda. Su estilo es único: sus libros son una especie de ensayo visual que se ayuda de sus “horrosos monos”, recortes de periódico, citas,scansde arte intervenido… un collage divulgador, una delicia. Curiosamente, es el mismo enfoque al que han recurrido los informadores de YouTube e Internet en la actualidad, como los numerosos canales educativos y proyectos como Pictoline.

Cuando te topas con algo tanto racional como transgresor tras años de haber vivido en la tradición en la que te crían desde pequeño, hay un período de shock. Ya había pasado por eso cuando me volví ateo, pero con Rius me tocaron otros dos: el del medio ambiente y el de la nutrición, a través de dos libros tanto informativos como traumáticos: “Como suicidarse sin maestro” y “La panza es primero”.

Hay que sacarlo de inmediato: sí, el libro aboga por el vegetarianismo. Alto ahí, antes de que te vayas: sí, soy vegetariano. Alto ahí, espera, de verdad: en serio, el libro no es súplica de empatía para con los animales, sé que ya viste eso por todas partes. Sin restarle importancia a los derechos de los animales y a la reducción de consumo de agua y de emisiones de gases contaminantes que conlleva esta práctica, aquí el vegetarianismo está explorado desde un ángulo más convincente en la escala del propio cuerpo.

El título del libro no es simplemente un juego de palabras con el famoso “la patria es primero” de Vicente Guerrero – es una referencia a las implicaciones sociales de la buena o mala alimentación. El pueblo mexicano tiene el estigma de ser flojo, gordo, inactivo, sumiso, y de hacer todo a la fuerza y sin rastro de disciplina; se nos demuestra (tanto aquí como en otros libros del autor) que esto es en parte gracias a la tergiversación cultural que obtuvimos gracias a los españoles: no solo nos dominaron y acomplejaron, sino que nos ingresaron una mentalidad hedonista y hábitos que no teníamos. La mezcla de complejo de inferioridad y hedonismo no es una buena, y ello le puso un fin a la mentalidad disciplinada de nuestros antepasados prehispánicos – y sí, también a su dieta cuasivegetariana.

Mente sana en cuerpo sano no es regla (ahí tienen “American Psycho”), pero es un patrón de comportamiento que muchas veces por pura lógica cumple. La mejor parte del libro es la que habla de las dos filosofías de vivir la vida: la de los excesos, (vivir disfrutando pues “al fin y al cabo nos vamos a morir”), y la otra, menos popular pero más sabia, la de la prudencia, la de darle un sentido a la vida (está la bonita observación de que esta última, a pesar de sonar muy religiosa, la practican sobre todo los ateos).

Ese, por encima de todo, es el mensaje del libro. Nunca me cansaré de abogar por dicha filosofía. Actualmente, cosas como no comer carne, no fumar o no beber, son mal vistas por los demás, debido a que la filosofía del exceso está arraigada a más no poder y ha tenido un renacer. No, ya no se expresa como algo arcaico, pues se ha embebido en la mentalidad de las nuevas generaciones: si comes solo plantas o apoyas al feminismo, entonces es porque te sientes mejor que yo y eso no debería ser.

“La panza es primero” es el más vendido de los libros de Rius y se ha convertido en la biblia del vegetariano mexicano. El susto de haberme estado metiendo basura por tantos años me impactó por mucho tiempo, pero mi amante de la carne interno protestó, ganó, y siguió así por varios años más; se necesitaron problemas estomacales graves y una colitis adolescente para trasladarme a mi yo actual, que se siente mucho mejor. Venga esa hamburguesa de quinoa.

La panza es primero

Rius

Anuncios

3 comentarios en “La panza es primero (1972)

  1. All pеople lauցhed mаking an attempt t᧐ think
    about what ѕort of birthday celebration Mary and Joseph gavе
    for Jesus when Ηe was six. Larry wondered, ?I waցer һe appгeciated the
    ѕame form of tοys we like.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s