Safety Last! (1923)

4.0

“Safety Last!” emplea todos sus trucos en los primeros segundos: el joven Harold (Harold Lloyd) está tras las rejas, a punto de ser colgado en la horca, rodeado por las autoridades, su madre y su prometida Mildred (Mildred Davis). Luego el truco de perspectiva es revelado: las rejas no son de una estación y la horca es solo un poste de andén, y Harold solo se va de viaje. De inmediato el ambiente pasa de la gravedad a la levedad.

Aquí hay ilusiones, ingenio, astucia y rebeldía, todos los ingredientes que llenan 77 minutos de pura comedia. Harold consigue trabajo en la tienda departamental DeVore, donde abundan los ajetreos y malentendidos entre empleados, jefes y señoras alebrestadas comprando telas. Este escenario habita la publicidad de la película previa al estreno, quizá porque el clímax es tan virtuoso que rivaliza con las obras completas de Keaton y Chaplin, además de contar con la toma más famosa del cine mudo, quizá solo detrás del hombre de la luna de M: Harold Lloyd colgando de un reloj en el costado de un edificio, viva en “Vertigo”, “Back to the Future”, “Hugo” y muchas más.

Pero Harold Lloyd no parece contar con la fama y prevalencia visual que sus contemporáneos. En pantalla, era una creación más comedida que las personas de Keaton y Charlot. Lo único que destaca es su maquillaje teatral, pálido, con contrastes en los labios y los ojos. Es un hombre del día a día, no un ensueño. El conflicto en la película viene de querer aparentar no serlo, accediendo a un trato con su jefe por mil dólares y un ascenso a cambio de una hazaña publicitaria. Esta es un número de “hombre mosca”, trepar el costado del edificio de la tienda. El número iba por cortesía de su roomie, Bill (Bill Strother) pero, perseguido por la policía, cae en las manos de Harold.

Lloyd había perdido el índice y el pulgar en una mano en un accidente con una bomba para una película, lo cual hace más considerable su esfuerzo al trepar. La ilusión es prístina hasta nuestros días, y de todos modos, el saber sobre su falsedad no elimina la ansiedad alimentada por las constantes tomas de la calle y el gentío cada vez más por debajo de Harold. Es una épica a pequeña escala donde un leve tropezón o el pasar de una paloma se sienten retumbando en el corazón. Las risas que Chaplin provocaba mezcladas con melancolía, Lloyd las provoca mezcladas con suspenso. “Safety Last!” es la obra maestra que le otorga su título de genio.

Safety Last!

Fred C. Newmeyer

Sam Taylor

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3 comentarios en “Safety Last! (1923)

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